5 pasos (que nos funcionaron) para lograr una crianza libre de golpes

¿Cómo se vive un día en un maternal Waldorf?
octubre 16, 2017

5 pasos (que nos funcionaron) para lograr una crianza libre de golpes

En casa estamos viviendo una etapa que soñábamos que llegara, pero que incluso imaginando cuántos cambios traería, ha sido un poco difícil de afrontar: la próxima llegada de un nuevo hermano y con ello el surgimiento del hermano mayor.

Les narro lo anterior solo para contarles que hace unas dos semanas iniciaron en casa una serie de actitudes en el hermano mayor que nos asombran, nos mueven de nuestra zona de confort como padres y nos recuerdan que el reto, para quienes elegimos una crianza respetuosa y libre de golpes, no es nada fácil, contrario a lo que piensan los padres “chancleta” de que es “el libertinaje y la pereza” nuestra mejor guía 🙄 no hay idea más errada que esa 🤦🏻‍♀️

Les cuento un poco, la mayoría de los padres que no queremos golpes en casa, lo hacemos por el hecho de que el menor educado con golpes, es en realidad una persona sometida, que en lo general tiene que apagar sus impulsos y su pequeño YO en proceso para dar paso a un nuevo ser más “adaptado” a las normas y reglas sociales o de casa. Traducción: la naturaleza del niño (en sus distintas etapas) lo llevan a explorar emociones antes desconocidas a través de alteraciones emocionales (dígase rabietas) que con contención y paciencia podrían superarse, pero que al recibir castigos físicos la mayoría de los menores ni de chiste regresarían por otros que probablemente puedan aumentar de intensidad 🥴 en resumen, su hijo no está aprendiendo a respetarle, está apagando la formación de un yo sano y seguro, para dar paso a alguien que actúe por miedo o, en su defecto, que tendrá que tragarse palabras, pensamientos y emociones en el momento, pero que tal vez las estará juntando para la adolescencia, cuando la rebeldía natural haga lo suyo y la “sed de venganza” nazca de sus hormonas (un panorama un poco dramático pero muy común) 🤷🏻‍♀️

Sabemos lo desafiante que puede resultar la tarea, por ello queremos compartirles una pequeña lista de pasos que nos han funcionando en nuestro intento por ejercer una crianza sin golpes:

1. Leer sobre desarrollo infantil es indispensable para comprender mínimamente lo que está enfrentando en cada etapa su hijo y usted (consulte diversos autores, no se fie sólo en lo que lee en FB)

2. Tomar terapia, le ayudará a hacer consciencia de todas las proyecciones que le pueden llegar al día (recuerden mi hijo, mi espejo) y de paso le ayudarán a sanar su infancia antes de regarla con su hijo

3. Tener una red de apoyo o pedir ayuda si estás muy desesperado, es decir contar con la presencia saludable de adultos que puedan escucharnos, compartimos su experiencia o rescatarnos cuando estamos en medio de emociones que ya nos son incontrolables (por ejemplo, papá te toca relevar a mamá que ha resistido a la tentación de la chancleta durante “x” horas)

4. Buscar elementos para fomentar la paciencia, cuente hasta mil, repita un mantra para no engancharse con la rabieta, por ejemplo puede ser Hoponopono, en mi caso mi mente repite: los gritos salen, su alma se desahoga, que complete el ciclo de la experiencia 💆🏻‍♀️

5. Por último, y no por ello menos importante, asesórese con expertos en desarrollo infantil. Si ya se siente rebasado, si las dudas le intrigan, si la educación que usted recibió tiene mucho peso mental y la tentación de usar “la chancla” ya es frecuente busque la orientación de expertos (psicólogos, psicoterapeutas, psicopedagogos, pediatras, etc.)

Es muy común ver familias sin límites, con poca o nula contención al menor (incluso al adulto 🙊), o padres súper estresados que ya no saben qué hacer, recuerden que una “mala práctica” puede tener resultados no deseados que se pudieron evitar aceptando que no somos perfectos y pidiendo ayuda.

A propósito del tema, en otro post les comparto un recurso que nos ha salvado la vida en los días de muchas rabietas 😅

Aly Osorio
Aly Osorio
Psicopedagoga Integral, Psicoterapeuta Humanista, maestra Waldorf en formación, y lo más importante, mamá de un pequeño.